miércoles, 13 de agosto de 2008

NECESARIA Y CONTINGENTE



Pues resulta que este verano iba a estar a estar triste pero se me ha ido olvidando. Demasiadas risas y actividades que no pesan me están poniendo muy contenta.
Esta noche he soñado con esta película, yo era uno de los personajes. El caso es que yo y mis circunstancias y mis proyectos estaban dentro de la peli. No voy a contar lo que pasaba pero me he levantado de muy buen humor. Esta mañana he llegado risueña a la oficina y con una de mis frases preferidas prendida en los labios: LA VIDA SIEMPRE SORPRENDE.
El argumento de la peli para quien no la haya visto es el siguiente:
SINOPSIS: Teodoro es un joven ingeniero español que trabaja como profesor en la Universidad de Oklahoma y regresa a España para disfrutar de un año sabático. Descubre al llegar que Jimmy, su padre, ha matado a su madre. Para compensarle la pérdida y para poder realizar viajes de placer juntos, Jimmy le ha comprado una moto con sidecar a Teodoro. Padre e hijo llegan a un remoto pueblo de la montaña. El pueblo parece vacío pero en realidad es que todos los vecinos, menos el negro Ngé Ndomo, están en misa, como cada día del año. El cura se da tal maña con la liturgia que no hay fiel que quiera perderse el espectáculo. Jimmy y Teodoro van descubriendo las peculiaridades de pueblo y de sus habitantes y tienen ocasión de participar en las elecciones generales que se celebran cada año en las que se eligen, por rigurosa votación, los cargos de alcalde, cura, maestro, puta, marimacho en período de prueba y seis adúlteras. Además de sus extraños habitantes el pueblo está ahora repleto de visitantes: un grupo de estudiantes de la Universidad norteamericana de Eaton, unos meteorólogos belgas, un grupo de disidentes de los Coros del Ejército Ruso, invasores camuflados del pueblo de arriba... (FILMAFFINITY)
Surrealista y divertidísima película, "Amanece" es necesaria y contingente, que no es poco.
Uno de mis diálogos preferidos de la peli:
-Le dije a usted, cuando me pidió permiso para ejercer de escritor en el pueblo, que era mejor que hiciese lo que hacen los otros sudamericanos, que unos días van en bici y otros huelen bien. [...] Y ahora me dicen que ha escrito usted "Luz de agosto", la novela de Faulkner, ¡de William Faulkner! [...] ¿es que no sabe que en este pueblo es verdadera devoción lo que hay por Faulkner?
- Yo he pensado que también me interesaría ser intelectual, como no tengo nada que perder.
Pues eso unos días voy andando y siempre huelo bien y este agosto tiene mucha luz. Parece que no tengo nada que perder,que no es poco.