martes, 12 de agosto de 2008

PASOS NEVADOS



Acabo de recordar que era el juego favorito de Lisa. Después de una gran nevada, íbamos a un patio con algunos amigos. La nieve formaba una capa compacta, virgen. Bertha era la encargada. Nos cogía de las manos mientras giraba sobre sus talones, dábamos vueltas alrededor de ella sin tocar el suelo con los pies. Entonces nos soltaba y cada uno caía con una postura distinta en la nieve. Teníamos que quedarnos en la posición en la que nos habíamos caído. Cuando todos estábamos así, tirados en la nieve fresca, empezaba la parte más bonita del juego. Había que levantarse cuidadosamente, para no estropear la huella de la nieve. Las comparábamos. Por supuesto todos habíamos intentado caer en la postura más inverosímil, con los brazos y las piernas por todos lados. Entonces, nos íbamos y allí se quedaban las marcas blancas de esas flores y los tallos eran nuestros pasos.

(última página)The favorite game (1963), de Leonard Cohen (Montreal, 1934).